Alice Walker y Palestina

jim crow

Las Leyes de Jim Crow fueron unas leyes estatales y locales vigentes en Estados Unidos entre 1876 y 1965 que promulgaban la segregación racial entre blancos y negros. Las más conocidas son las relativas a la segregación en lugares públicos como escuelas, bares, baños, fuentes, aunque llegó a haber incluso legislaciones relativas a la miscegenación o mezcla de razas, las que prohibían el matrimonio o incluso el sexo entre personas de distinta piel.

Se dice que muchas de esas leyes fueron modélicas para la creación de otras, como las Leyes de Núremberg de 1935, en las que el nacionalsocialismo alemán comenzó a pergeñar lo que iba a ser el terrible futuro de los judíos en la Alemania nazi.

Las víctimas de las Leyes de Jim Crow siguen vivas en muchos casos en Estados Unidos, siendo algunas más célebres que otras, como Alice Walker, una negra hija de campesinos que sufrió en sus carnes lo que significa el apartheid. Cuenta ella que una vez, un terrateniente blanco le dijo cuando era niña que los negros no necesitaban educación. Pero tuvimos la suerte de que Alice Walker sí que la recibió, y acabó escribiendo un libro como El Color Púrpura, un impresionante canto contra la esclavitud y el apartheid.

American Masters - Alice Walker: Beauty in Truth

El activismo de Alice Walker ha continuado a lo largo de los años, tanto en Estados Unidos, como en Sudáfrica, como ahora en Palestina.  Declaró en una ocasión, hablando del apartheid en Israel tras un viaje a Palestina junto a activistas sudafricanos: “He vivido bajo las leyes del Apartheid en Estados Unidos y esto es mucho peor. Incluso los sudafricanos que me acompañaban, como el reverendo Desmond Tutú, sintieron que esta versión israelí de los crímenes racistas es peor incuso que la que ellos mismos sufrieron en la Sudáfrica del Apartheid.

También ha sido una de los mayores apoyos del BDS (la campaña de boicot, desinversiones y sanciones contra la colonización, el apartheid y la ocupación israelí). En 2012, por ejemplo, se negó a que la editorial Yediot Books publicara una versión en hebreo de El Color Púrpura ya que, en sus palabras, este país “es culpable de apartheid y persecución al pueblo palestino“.

Es una decisión similar a la que tomó en los años 80, cuando impulsó la no distribución de la versión cinematográfica de El Color Púrpura en Sudáfrica, película que no se estrenó en dicho país hasta después del nombramiento de Nelson Mandela como presidente y el fin del régimen del Apartheid.

Pero esto, por supuesto, a las hordas sionistas no les gusta.

Lo raro de que Alice Walker sea antisemita es que no se hubiera dado cuenta Melvyn Rosenman Leventhal, un judío abogado de derechos civiles que además fue su marido durante casi 10 años.

Uno de los problemas de los sionistas es que están convirtiendo el adjetivo “antisemita” en un sinónimo de “activistas contra el racismo”. Y esa es una confusión que el pueblo judío no debería permitirse.

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Una respuesta a Alice Walker y Palestina

  1. autocritico dijo:

    conjuguemos todos el verbo Antisemitar:
    yo soy antisemita
    tú eres antisemita
    él es antisemita
    nosotros somos antisemitas
    vosotros sois antisemitas
    ellos son las víctimas

    recomiendo este artículo: http://www.autocritica.es/antisemitarlo-todo
    (antisemitarlo todo)

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