Bebés peligrosos

bebe asesino

Que Israel maltrata a todo aquel que no sea judío no es ningún secreto. Pero más allá de las muertes, de los asesinatos y de las masacres, hay un terrible día a día en el que el sistema racista israelí te va deshaciendo la moral.

Hace bien poco tuve la oportunidad de comprobarlo in situ tras aterrizar en el aeropuerto internacional de Tel Aviv, el oscuramente conocido Ben Gurion. Una vez fuera, esperando al taxista que venía a recogerme, me encontré con una amiga, a la que llamaremos Megan, llorando enrabietada junto a su hijo de 15 meses. Obviamente le pregunté qué le pasaba y si era posible ayudar.

Megan es una escocesa que lleva viviendo en Cisjordania desde hace mucho tiempo. Se casó con un palestino hace ya varios años, y tuvieron un hijo hace 15 meses. Megan se iba a ir esa misma noche a Escocia a visitar a la familia junto a su hijo. El bebe, a su corta edad, ya tiene dos nacionalidades, palestina y escocesa, siendo la primera la única nacionalidad destacable para Israel. El bebé, como palestino, no tiene autorizada la entrada a Israel, y en consecuencia, le es imposible llegar legalmente al Ben Gurion. Por esta razón absurda, en la que una madre no está autorizada a coger un avión en el mismo aeropuerto que su hijo, Megan pidió un visado de entrada a Israel para el bebé, con la única intención de llegar con él al aeropuerto. Y las autoridades israelíes se lo concedieron (previo pago, por supuesto): un microvisado de dos horas de duración, que finalizaba justo una hora antes de la salida del avión.

Megan vive en Ramala, el check point de entrada a Israel más cercano está a 45 minutos del aeropuerto aproximadamente, con lo cual tuvo que calcular muy bien a qué hora salir de su casa. Todo fue bien hasta la llegada al aeropuerto, pero como venía de Palestina, e iba acompañada de un palestino (de 15 meses de edad), le hicieron un control de seguridad exhaustivo. Tan exhaustivo, que a la hora de llegar al control de pasaportes, el microvisado de su hijo ya se excedía por 15 minutos. El funcionario que se encontraba allí se dio cuenta de la demora por lo que no les dio acceso a la zona de embarque. Y les comento entre risas, que aún les hacía un favor por dejarles volver a Ramala y no detenerles ahí mismo.

Megan ha perdido sus billetes, su viaje a Escocia y su hijo ha tenido que estar casi toda la noche en vela, corriendo de un lugar a otro, para nada.

Esta no es una historia tan trágica como todas las que hemos tenido que escuchar durante este verano. Pero historias así suceden a millares todos los días. En Israel hay apartheid. No eres el mismo tipo de persona cuando eres árabe o te relacionas con ellos. Y vivir aquí es hacer frente a la lucha que el sionismo hace contra tu propia moral y tu autoestima.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Apartheid, Ocupación, Racismo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s