Grupos de derechos humanos exigen que Israel deje de armar a los neonazis en Ucrania

Artículo de John Brown publicado originalmente en el diario israelí Haaretz. Fuente original en inglés.

Activistas de derechos humanos solicitan a un tribunal [israelí] que cese las exportaciones israelíes de armas a Ucrania, ya que algunas de estas armas llegan a efectivos neonazis de las fuerzas de seguridad ucranianas.

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El Batallón Azov usa el símbolo nazi Wolfsangel como su logotipo. Su fundador, Andriy Biletsky (centro) promueve prohibir la “mezcla racial” en el parlamento ucraniano. (Azov / Twitter)

Un grupo de más de 40 activistas de derechos humanos ha presentado una petición ante el Tribunal Superior de Justicia, exigiendo el cese de las exportaciones israelíes de armas a Ucrania.

Argumentan que estas armas sirven a las fuerzas que defienden abiertamente una ideología neonazi citando como prueba que la milicia ultraderechista Azov, cuyos miembros son parte de las fuerzas armadas de Ucrania y cuentan con el apoyo del Ministerio del Interior del país, está utilizando estas armas.

Una petición previa al Ministerio de Defensa quedó sin respuesta. Los criterios del ministerio al otorgar licencias de exportación de armamento no se revelan al público, pero la aparición de armas israelíes en manos de neonazis declarados debería ser una consideración válida para oponerse a la concesión de tales licencias.

No es la primera vez que el Ministerio de Defensa proporciona armas a fuerzas que adoptan una ideología nacionalsocialista.

En el pasado, Israel a armado a gobiernos antisemitas, como el régimen de los generales en Argentina, que asesinó a miles de judíos en campos mientras sus soldados permanecían en atalayas custodiando a los prisioneros secuestrados con sus metralletas Uzi [de fabricación israelí].

Israel también ha armado a nazis, como el criminal de guerra Klaus Barbie en Bolivia. En el caso de Ucrania, las fuerzas que utilizan armas israelíes manifiestan abiertamente su apoyo a las ideas racistas y antisemitas en diversas publicaciones.

La milicia de Azov se estableció en Ucrania tras la invasión rusa de la península de Crimea en 2014. La milicia utiliza conocidos emblemas nacionalsocialistas. Sus miembros usan el saludo nazi y llevan esvásticas e insignias de las SS. Además, algunos de ellos admiten abiertamente que tienen sentimientos neonazis y son negacionistas del Holocausto.

Un miembro de la milicia afirmó en una entrevista que estaba luchando contra Rusia porque Putin era judío. Un sargento de Azov dijo que era nacionalsocialista, aunque no estaba a favor del genocidio, y mientras las minorías en Ucrania no exigieran derechos especiales, no tendría ningún problema con ellos. El fundador de la milicia, Andriy Biletsky, actualmente miembro del parlamento de Ucrania, encabezó anteriormente un grupo neonazi llamado Patriotas de Ucrania, ahora desaparecido. Sus miembros comprenden el núcleo fundador de Azov.

La misión histórica de nuestra nación en este momento crítico es liderar la marcha final de la raza blanca hacia su supervivencia“, dijo Biletsky. “Esta es una marcha contra los subhumanos que son dirigidos por la raza semita“. Según informes de grupos de derechos humanos, los miembros de las milicias son sospechosos de crímenes de guerra, tortura y violencia sexual.

Junto al creciente poder de Azov, que cuenta con más de 3.000 miembros, hay un aumento en los incidentes y ataques antisemitas contra las minorías de Ucrania. Grupos neonazis han atacado a judíos y sitios conmemorativos judíos en Ucrania, así como a periodistas, gitanos y miembros de la comunidad LGBT.

Un miembro del parlamento ucraniano declaró, en respuesta a una pregunta sobre el “problema judío” del país, que “la cuestión de que haya sangre no ucraniana en el gobierno debe ser abordada“. El pasado mayo grupos de extrema derecha marcharon a través de Odessa, y sus líderes afirmaron que el la ciudad pertenece a los ucranianos, no a los judíos, y que se desharían de ellos.

Todo esto está sucediendo en parte porque la administración ucraniana está tratando de negar el papel del país en el Holocausto, tal como está sucediendo en Polonia (ahora con el apoyo del gobierno de Netanyahu).

Estos intentos incluyen la reescritura de la historia de la Segunda Guerra Mundial y la glorificación de los soldados de Ucrania, utilizando legislación y varias publicaciones, así como inventando historias sobre judíos que fueron aliados de las fuerzas nacionales ucranianas durante la guerra, cuando en realidad, los judíos tenían que ocultar su identidad.

.En 2015, el Museo del Holocausto en Washington denunció la legislación ucraniana que pretendía evitar las críticas a la colaboración con los nazis. El Centro Simon Wiesenthal y el Congreso Judío Mundial condenaron la decisión de renombrar importantes avenidas en Kiev con nombres de colaboradores de los nazis. Más aún, el pasado abril se llevó a cabo una marcha en honor a las unidades de las Waffen SS ucranianas que masacraron a miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. En junio, el principal fiscal militar de Ucrania, Anatoli Matios, dijo en una entrevista que los judíos quieren “ahogar a los eslavos en sangre”.

Desde la primavera de 2015, miembros de la milicia de Azov han formado parte de las fuerzas de seguridad regulares en Ucrania, una parte de la Guardia Nacional dependiente del Ministerio del Interior del país. La milicia alienta a los miembros y seguidores a alistarse en el ejército. Sin embargo, la milicia se mantiene como una organización separada.

En diciembre de 2016, el ministro de Interior de Ucrania, Arsen Avakov, considerado el mecenas de Azov y candidato para primer ministro, se reunió con una delegación de la Knesset [parlamento israelí] encabezada por David Amsalem, en una visita oficial a Ucrania. Avakov también se ha reunido con Arye Dery, ministro de interior israelí. Avakov nombró a Vadym Troyan, comandante de Azov de alto rango, jefe de la policía de Kiev. Otro fundador de la milicia recibió otro destacado puesto policial. Estos vínculos se formaron cuando Avakov era gobernador regional, cooperando con las fuerzas neonazis de Patriotas de Ucrania, grupo precursor de Azov.

 

En enero pasado, el Congreso de los EE. UU. prohibió cualquier apoyo a la milicia ucraniana. Dado que el Ministerio de Defensa de Israel no divulga ninguna información sobre exportaciones de armas, particularmente a Ucrania por temor a la ira rusa, es difícil evaluar el alcance de los vínculos con Kiev, pero estos existen de forma evidente.

La solicitud al tribunal, presentada por el abogado Itay Mack, contiene abundantes evidencias que muestran el aprovisionamiento israelí de armas al régimen ucraniano y a sus fuerzas de Azov. Por ejemplo, se han visto soldados ucranianos llevando rifles Tavor de fabricación israelí en desfiles militares en Kiev. En febrero de 2016, se reveló que Elbit Systems [una empresa israelí] formará parte de un grupo que invertirá en el ejército de Ucrania. En abril de 2016, el jefe de la fuerza aérea de Ucrania se reunió con un representante de una compañía de defensa israelí para analizar la mejora de los sistemas de comunicaciones en los aviones de combate y helicópteros de ese país. La compañía ucraniana Fort obtuvo licencia de Israel para fabricar rifles Tavor, Negev y Galil.

En la ciudad de Dnepropetrovsk, en el este de Ucrania, hay una escuela de entrenamiento militar. Su sitio web indica que allí se imparte capacitación a ex oficiales de las FDI [ejército de Israel] y que sus instructores fueron entrenados por israelíes. El sitio web tiene una foto de práctica de tiro con un rifle Tavor. Señala que la escuela entrena a unidades de la Guardia Nacional de Ucrania, cuyos miembros incluyen a milicianos de Azov.

En mayo de 2017, el primer ministro de Ucrania, Volodymyr Groysman, visitó Israel y se reunió con el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, para negociar el suministro de armas al ejército de Ucrania. En diciembre de ese año, un hombre que afirmaba ser un ex oficial de las FDI [Ejército de Israel] fue entrevistado por los medios de comunicación ucranianos, diciendo que había participado en batallas en el este de Ucrania, donde estaba instruyendo a los soldados. El sitio web de Azov también muestra a miembros de la milicia utilizando rifles Tavor.

Todo esto es una prueba inequívoca de que Israel está exportando armas a Ucrania, sabiendo que llegan a las milicias ultraderechistas, algunas de las cuales son neonazis declarados que cuentan con el apoyo de las autoridades. El Ministerio de Defensa, como es su costumbre, se niega a abordar este tema, respondiendo solo en generalidades sin detallar las consideraciones subyacentes a sus decisiones de aprobación de las exportaciones de armas.

Parece que en este caso el público merece una respuesta más detallada, al igual que los judíos ucranianos que el gobierno israelí supuestamente dice proteger. Incluso si estas armas están actualmente dirigidas a combatir a los rusos, se debe tener en cuenta la posibilidad razonable de que en el futuro se utilicen para lograr otros objetivos, tal vez dirigidos a los grupos minoritarios del país. Entonces será demasiado tarde para detener la colaboración del establishment israelí con el asesinato de judíos y otros. Este sería un capítulo más en la lúgubre historia del uso de armas de fuego israelíes en actos como estos.

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La lucha contra el antisemitismo

JVP

Declaración institucional de la la organización judía estadounidense Jewish Voices for Peace (JVP)

Esta entrada es una traducción de la declaración institucional que JVP hizo en septiembre de 2016. El original en inglés, aquí. Destaca en el punto 2 la crítica al uso engañoso del concepto de antisemitismo.

1. Concepción de Jewish Voice for Peace del antisemitismo en los Estados Unidos

Jewish Voice for Peace (Voz Judía por la Paz) tiene como objetivo trabajar por la justicia, la dignidad y la igualdad para todas las personas, y se opone activamente a todas las formas de opresión. La lucha contra el antisemitismo es una parte importante de nuestro trabajo por un mundo más justo.

Como comunidad que tiene sus raíces en las tradiciones judías, entendemos el antisemitismo como la discriminación, la violencia o el uso de estereotipos contra los judíos por el hecho de ser judíos. El antisemitismo se ha caracterizado históricamente por desigualdad estructural, desposesión, lexpulsión y genocidio; los ejemplos más conocidos se han dado en Europa, con la Inquisición española, la expulsión de los judíos de España en 1492 y el Holocausto nazi en los años 40. El antisemitismo no afecta a todos los que nos identificamos como judíos de la misma manera. La experiencia y la historia de los judíos de color y/o los judíos sefardíes (judíos provenientes de la Península Ibérica) y mizrajíes (judíos provenientes del Norte de África y Oriente Medio) son diferentes de las de los judíos ashkenazíes blancos (judíos provenientes del centro y oeste de Europa). Comunidades judías en todo el mundo han tenido diferentes experiencias con la discriminación, la intolerancia y la violencia. Enfocaremos esta declaración en dos formas de antisemitismo que todavía están vigentes en los Estados Unidos: el antisemitismo cristiano y el antisemitismo racial.

La hegemonía cristiana – el hecho de que las creencias y los valores cristianos predominan en la cultura estadounidense de forma generalizada – afecta a todas las minorías religiosas en los Estados Unidos. A pesar de que diversas teologías de la liberación inspiran a comunidades cristianas para trabajar por la justicia para todas las personas, existen algunas concepciones del cristianismo en los Estados Unidos que usan interpretaciones antisemitas de las escrituras cristianas. Estas interpretaciones consideran al judaísmo inferior al cristianismo, o acusan a “los judíos” de la muerte de Jesús. Además, consideramos que la teología del sionismo cristiano, que anima a los judíos a retornar a Israel como un medio para alcanzar la redención cristiana, está del mismo modo basada en una interpretación antisemita de las escrituras.

El antisemitismo racial, y el propio término “antisemitismo”, se desarrolló junto a teorías pseudocientíficas sobre las razas en la Europa del siglo XIX. Estas teorías identificaron y clasificaron diferentes categorías de personas, situándolas en una jerarquía racial. Esta lógica racista todavía está vigente hoy en círculos supremacistas blancos o neonazis de los Estados Unidos. En ciertos momentos de la Historia, esta forma de antisemitismo ha gozado del apoyo de instituciones seculares y gubernamentales, y alcanzó su apogeo en la violencia masiva contra los judíos y otros grupos durante el Holocausto nazi. En los Estados Unidos, el antisemitismo, que en ocasiones se manifiesta mediante la intolerancia, la violencia, o el simple discurso, no está reforzado actualmente por las instituciones del estado del mismo modo que sí lo están el racismo, la oposición a los inmigrantes o la islamofobia.

Inmigrantes judíos en los Estados Unidos han sido históricamente marginados junto a otros grupos de inmigrantes, pero han sido considerados en gran medida como blancos a lo largo del tiempo. En Estados Unidos, muchas instituciones judías se centran en los blancos ashkenazíes cuando abordan el antisemitismo, ignorando la historia de los mizrajíes y sefardíes y la existencia de judíos ashkenazíes de color. Aquellos de nosotros que somos judíos ashkenazíes tenemos la responsabilidad, como personas blancas que se benefician de los privilegios de los blancos, de desafiar y romper la supremacía blanca y el racismo sistemático, independientemente de nuestras historias y experiencias con el antisemitismo.

Expresiones contemporáneas de antisemitismo incluyen tratar al pueblo judío como un grupo monolítico, estereotipando al judío como rico o avaro, o demonizando a los judíos como grupo omnipotente que controla secretamente la agenda política. Estas exageraciones se hacen evidentes cuando Estados Unidos queda exento de responsabilidad por su apoyo incondicional al apartheid israelí, y se culpa al exclusivamente al poder judío en lugar de a la relación entre Estados Unidos e Israel.

El antisemitismo no opera en el vacío; debemos luchar también contra la islamofobia, el sexismo, el clasismo y la homofobia, así como contra el odio a los árabes, a los negros y contra otras formas de racismo, como parte de nuestro trabajo para desmantelar todos los sistemas de opresión. JVP está comprometido a desafiar el predominio ashkenazi y el racismo del mismo modo que lo estamos contra el antisemitismo y la islamofobia. El mundo más justo al que aspiramos depende de ello.

2. Definiciones inapropiadas y engañosas de antisemitismo.

A la vez que luchamos contra el antisemitismo, debemos también examinar el modo en que algunas definiciones inapropiadas, engañosas o polémicas de antisemitismo tienen un impacto perjudicial en algunos movimientos por la justicia. Observamos estas definiciones perjudiciales muy a menudo en intentos de defender las políticas israelíes o en políticas y retóricas islamófobas, en ocasiones incluso en el seno de movimientos progresistas.

Las definiciones de antisemitismo que tratan las críticas a Israel o al sionismo como inherentemente antisemitas son inapropiadas y perjudiciales. La mayoría de los judíos no son israelíes, y no todos los ciudadanos de Israel son judíos. Israel es un estado; el sionismo es una ideología política; el judaísmo y la identidad judía abarcan diversas expresiones religiosas y seculares, un robusto y variado conjunto de tradiciones, culturas y experiencias vitales.

La crítica de JVP a las políticas israelíes proviene del deseo de alcanzar la justicia para todos los pueblos de la región. Para muchos de nosotros, esas críticas están basadas en nuestros valores y tradiciones judías. Si bien la crítica al Estado de Israel basada únicamente en la identidad judía de la mayoría de los ciudadanos y líderes israelíes es antisemita, no lo es la crítica basada en las acciones pasadas y presentes de Israel. Asimismo, abogar por la justicia hacia los palestinos, incluyendo el reconocimiento del derecho al retorno de los refugiados, no es antisemita. Israel debe ser responsabilizado por las políticas discriminatorias que sistemáticamente aplica a los palestinos y, en diversos grados, a los judíos mizrajíes, sefardíes y etíopes, proporcionándoles acceso a la igualdad de trato y a los derechos humanos.

También nos preocupan las definiciones de antisemitismo que dan por sentado que el pueblo judío es una víctima perpetua, o que el antisemitismo es una característica cíclica o permanentemente recurrente de la sociedad humana. Estas definiciones de antisemitismo a menudo son usadas para distraer la atención de los privilegios y el poder que algunos judíos ejercen, tanto como beneficiarios del privilegio de ser blancos o como ciudadanos de Israel, donde los judíos gozan de privilegios a expensas de los no judíos. Estas definiciones de antisemitismo tienen tres tipos de efectos que perjudican a los movimientos por la justicia: señalan al antisemitismo como una forma excepcional de intolerancia; refuerzan la narrativa de victimismo perpetuo; y equiparan pequeñas agresiones antisemitas con desigualdades estructurales.

Quienes buscan mantener el status quo en Palestina/Israel usan de modo rutinario falsas acusaciones de antisemitismo y definiciones inexactas y perjudiciales del antisemitismo en un intento de silenciar las voces críticas de las políticas de Israel contra los palestinos. Nadie debería subestimar el poder de una acusación de antisemitismo, y cuando las falsas acusaciones de antisemitismo son usadas para soslayar la responsabilidad de Israel por la desposesión de los palestinos, estas acusaciones deben ser reconocidas como censura. Al mismo tiempo, defensores de los derechos de los palestinos no son inmunes a comportamientos racistas, sexistas y/o antisemitas, y estos comportamientos deben ser denunciados cuando se produzcan.

Hay una alarmante tendencia a acusar a musulmanes o árabes de incidentes antisemitas, a pesar de la falta de evidencias que apoyen esas acusaciones. Esto proporciona a los antisemitas, muy a menudo supremacistas blancos, una oportunidad para dar rienda suelta a su intolerancia y su racismo que perjudica a personas que son particularmente vulnerables a ser discriminados en nuestra sociedad. También hemos visto ejemplos en los que estereotipos islamófobos se manifiestan en la actuación de los cuerpos policiales [en los EE.UU], y promueven una falsa narrativa de choque entre judíos y musulmanes. Estas falsas acusaciones hacen un flaco servicio a la lucha contra el antisemitismo, tienen efectos extremadamente perjudiciales en las comunidades musulmanas y árabes, y actúan como medio para reprimir la lucha por la libertad y la igualdad.

Desde JVP hemos visto cómo las falsas acusaciones de antisemitismo han enturbiado el concepto de antisemitismo en todas las áreas de nuestro trabajo. Esperamos que esta declaración fortalezca el movimiento por la justicia para Palestina en los Estados Unidos clarificando la diferencia entre las expresiones de antisemitismo y el apoyo a los derechos humanos de los palestinos. Nuestro propio compromiso para luchar contra todas las formas de opresión es la base nuestra organización en su lucha por la justicia para todas las personas.

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El manantial de Ein Hanya: la remodelación de un lugar encantador de Jerusalén, libre de palestinos

EinHaniya1.jpgLa encantadora fuente, que se encuentra a 100 metros sobre la línea verde, ha sido sometida a una remodelación con un costo de 14 millones de shekels (4,08 millones de dólares), pero una valla y un muro cortarán el acceso de los habitantes palestinos que han estado allí durante siglos.

“Cuando llegamos aquí había un anciano sentado bajo su higuera, y los pastores palestinos venían a abrevar sus rebaños; el lugar era encantador. Fue como un punto focal de actividades en el área. Nuestra intención era arreglarlo un poco y luego irnos, como si nunca hubiéramos estado aquí “, recuerda la arquitecta paisajista israelí Iris Tal, quien recibió el encargo de las autoridades israelíes de mejorar el área que rodea a Ein Hanya, el segundo manantial más grande de Judean Hills.

Pero las buenas intenciones de Tal ahora están chocando con la política local. Después de 3.000 años en que la fuente estuvo abierta y frecuentada por judíos, cristianos y musulmanes locales, el ayuntamiento de Jerusalén planea establecer un muro cercano para impedir que miles de residentes de las aldeas palestinas adyacentes de al-Walaja, Battir y sus alrededores puedan acceder al sitio. Los aldeanos, que usaban la fuente para fines recreativos también dependían de su agua para su ganado; ahora no pueden llegar a aljibe; fue vallado después de que los trabajos de renovación comenzaran a mediados de 2016. La batalla por el plan de prohibir la entrada a los palestinos se está librando actualmente en un tribunal de Jerusalén.

La planificación de Ein Hanya, que es parte del gran Parque de Jerusalén, comenzó hace más de una década. Además de la Autoridad de Desarrollo de Jerusalén, otras organizaciones involucradas incluyen al Ministerio de Asuntos y Patrimonio de Jerusalén, ahora encabezado por Zeev Elkin, el ayuntamiento de Jerusalén, el Fondo Nacional Judío, la Autoridad de Antigüedades de Israel y la Autoridad de Naturaleza y Parques (responsable de la administración del enclave). El costo de la remodelación de la fuente será de aproximadamente 14 millones de shekels (4,08 millones de dólares), de un total de 240 millones de shekels destinados a todo el Parque de Jerusalén.

Entre otras cosas, los planificadores originalmente tuvieron en cuenta algunas de las antiguas terrazas agrícolas cercanas al manantial: algunas se restauraron, otras se desmantelaron y luego se volvieron a ensamblar, y algunas se dejaron como estaban, con algunos muros de contención agregados. Las vías creadas allí están hechas de una mezcla de cemento y piedra local, lo que les da un aspecto natural. Muchos árboles frutales han sido plantados en las instalaciones, incluyendo higueras, almendros y olivos. En la entrada hay tres estructuras antiguas que serán preservadas, y servirán como un centro de visitantes, un restaurante y baños, así como un sitio para aprender sobre la agricultura orgánica.

Ein Hanya es el paraíso para los amantes de la arqueología. De hecho, los arqueólogos se sintieron atraídos por el sitio desde finales del siglo XIX. Un artículo escrito por el Dr. Yuval Baruch e Irina Zilberbod, de la Autoridad de Antigüedades de Israel, describe vasos de cerámica y fragmentos que datan de la Edad de Hierro (siglos XII al VII AC) que fueron desenterrados en el lugar. Una moneda de plata de la era del Segundo Templo también se encontró allí, acuñada en Ashdod entre 420 y 390 a. C. También linda con la fuente una iglesia bizantina, dos aljibes para recoger agua, parte de un sistema de irrigación antiguo y muy sofisticado que comienza en la cueva de la cual brota la fuente, pasando a través de una estructura arqueada, y un nympheon, una estructura ritual de la época romana que se ha conservado con la inversión de decenas de miles de shekels. Según la tradición cristiana, este sitio es donde el apóstol Felipe bautizó al primer etíope.

No es un parque ‘diseñado’

Ein Hanya es uno de los varios manantiales que se están mejorando en esta área. En Ein Lavan, por ejemplo, los aljibes han sido renovados y reconstruidos, se ha limpiado un túnel de agua, se han reconstruido terrazas, se han plantado árboles y se ha construido un aparcamiento, que ahora es accesible para personas con discapacidad, con mejores caminos de acceso. Ein Lavan se puede ver desde Ein Hanya gracias a las banderas israelíes que ondean allí, para que no olvidemos dónde estamos.

Pero Ein Hanya es diferente a la mayoría de lo que a veces se llaman las partes “diseñadas” del Parque de Jerusalén que ya se han desarrollado. No hay mesas de picnic ni estructuras hechas por el hombre que proporcionen sombra allí.

“Tampoco hay contenedores de basura”, señala el arquitecto Tal, algo en lo que ella dice que insistió. Los únicos elementos hechos por el hombre en las instalaciones por el momento son señales de información y advertencia, la mayoría de las cuales son feas, sobresaliendo del entorno casi prístino, así como las vallas de seguridad.

“Es una pena que tuviésemos que levantarlas: sirven para absolvernos de cualquier responsabilidad”, agrega.

Tal espera que las nuevas regulaciones de planificación y seguridad no afecten el encanto del sitio: “Me temo que su uso cambiará, y eso plantea una gran pregunta con respecto a la cuestión de cómo nuestra planificación ha afectado el sitio”.

Si se le hubiera informado por adelantado que se iba a prohibir el acceso a los palestinos, ¿habría participado en la remodelación de todos modos?

“Esa es una pregunta difícil. Sabíamos que la fuente estaba dentro de las fronteras de 1967 y el encanto del lugar estaba en la mezcla humana alrededor del aljibe”, dice, refiriéndose a la variedad de locales y visitantes que frecuentan el sitio. “No sé lo que habría hecho. Tengo remordimientos de conciencia por el hecho de que participé en la remodelación y después sucedió esto [la construcción del muro de separación para los palestinos]. No sé cómo responderte. Esa es la verdad.”

Más adelante en nuestra conversación, Tal dice que, pensándolo bien, no habría participado en la planificación si hubiera sabido que los palestinos finalmente serían excluidos de Ein Hanya.

El complejo está a 100 metros de distancia de la Línea Verde, en el lado israelí, pero 120 hectáreas que lo rodean, dentro de los límites del Parque de Jerusalén, se encuentran en tierras que pertenecen a la Autoridad Palestina [Territorios Ocupados]*.

A pesar de las recientes afirmaciones de planificadores y arquitectos de que no conocían la intención de segregar a los palestinos, sucedieron dos cosas durante el proceso de desarrollo que hicieron que Ein Hanya sea inaccesible para ellos. Primero, la valla se erigió alrededor del lugar, aparentemente para proteger las antigüedades durante el trabajo allí. Pero la autoridad de parques dice que la valla se mantendrá porque el sitio contiene reliquias raras.

Entonces surgió la pregunta de por qué Ein Lavan no estaba cercado, y por qué la valla en Ein Hanya se mantuvo después de que el trabajo estaba casi completo. La autoridad de los parques dice que la valla no está relacionada con el muro de separación, y no fue construida para mantener alejados a los palestinos, aunque, de hecho, la realidad es esa. A pesar de esta excusa, durante el proceso de renovación y restauración en la fuente, la policía no permitió que el sitio se abriera por razones de seguridad, ya que aún no estaba construido el muro [de separación entre palestinos e israelíes].

En la práctica, el muro impedirá que los palestinos lleguen caminando o en automóvil desde el territorio palestino hasta la fuente.

Con respecto al muro, y a pesar de la afirmación del estado israelí de que es necesario por razones de seguridad, la planificadora del distrito de Jerusalén, Shira Talmi, emitió el permiso que permite su construcción sin tener autoridad para hacerlo. Los residentes de las dos aldeas palestinas sostienen que el muro viola sus derechos y contradice el derecho internacional. Su caso se decidirá en el Tribunal del Distrito de Jerusalén.

En general, la intervención arquitectónica en Ein Yanya ha sido relativamente pequeña y la pregunta es cómo reaccionarán los habitantes israelíes de Jerusalén ante ella cuando se les permita visitar el lugar.

“El sitio verá miles de visitantes durante el verano”, predice David Uziel, director de planificación de la Autoridad de Desarrollo de Jerusalén. “Como parque metropolitano, el Jerusalem Park ofrece una variedad de actividades en cada una de sus secciones. Algunos se caracterizan por un desarrollo intensivo moderno con énfasis cultural y relacionado con el patrimonio, que implica la exposición de paisajes antiguos. Los visitantes de Ein Hanya pueden esperar un tipo diferente de experiencia: no hay instalaciones para niños, está destinado principalmente para amantes de la naturaleza o para personas que buscan una piscina refrescante en un día caluroso de verano “.

La remodelación se realizó en enero, pero aún no está claro cuándo se abrirá el sitio. La Autoridad de Desarrollo de Jerusalén había esperado que sucediera durante la Pascua, pero la Autoridad de Parques y Naturaleza parece estar retrasando el evento hasta este verano.

Un anillo verde

El Jerusalem Park ha estado en construcción durante los últimos 15 años. Como se ejemplifica en su logotipo, y se describe en su sitio web, es “un anillo verde para una ciudad dorada”. El proyecto cuenta con cuatro secciones: Tzofim en el noreste, Valle de Arazim en el norte, Motza en el oeste (donde el trabajo no comenzado aún), y Refaim Valley en el sur, que incluye a Ein Hanya.

“Los británicos soñaron con eso y lo estamos implementando”, dice Uziel. “Tuvieron una idea de rodear Jerusalén con un anillo verde. La idea de este parque comenzó con el plan de Safdie para expandir Jerusalén hacia el oeste. El concepto fue construir a lo largo de las crestas, con los valles restantes como parques. Uno de los objetivos centrales en la planificación del parque es conectarlo con los vecindarios [colonias israelíes ilegales en los Territorios Ocupados] circundantes “.

Debajo de Ein Hanya se encuentra el lecho del valle Refaim, algunos de los cuales ya han sido mejorados y limpiados, pero aún hay más trabajo por hacer allí. Un sendero para bicicletas y una pasarela peatonal se planean como formas de acceder a Ein Hanya. El lecho del arroyo, planeado por Minad Architects, se extiende entre las estaciones de tren de Malha y el Zoológico Bíblico de la Familia Tisch.

El Refaim Valley Park cuenta con un paseo, rutas en bicicleta, senderos peatonales y áreas de descanso y recreo. También hay áreas de juego para niños e instalaciones deportivas, estacionamientos y amplias áreas verdes para la celebración de reuniones. El diseño es sutil y nada estridente, lo que permite caminar varios kilómetros.

Según el arquitecto paisajista Shlomi Zeevi, “hay una parte del parque que se construye y tiene usos urbanos, pero a medida que te alejas de la ciudad, la intensidad del uso urbano disminuye. La idea es que salgas de excursión. Si tuviera que compararlo con otra ciudad, elegiría Filadelfia. Cuanto más te alejas de la ciudad, más se abren las áreas y los lechos de los ríos “.

La importancia de todo el proyecto, agrega, “no está relacionado con la izquierda o la derecha, palestinos o judíos. Este es un parque que define dónde hay zonas residenciales construidas y dónde no. Hubo un vecindario planificado en el pasado, cerca a Ein Hanya, pero el plan fue abandonado. Uno de los logros del Parque de Jerusalén es que garantiza la continuidad ecológica sin construcción, proporcionando espacios abiertos para la relajación y el ocio en una metrópolis de un millón de personas “.

Desde una perspectiva de diseño, ¿cómo es un parque en Jerusalén diferente de uno en Tel Aviv?

Zeevi: “No creo que un parque tenga que cargar con toda una carga cultural, especialmente en Jerusalén. Así como uno planea una sala de exposiciones pero la deja vacía, antes de que las pinturas y las estatuas sean expuestas, así es como debería planearse un parque en Jerusalén. La gente decidirá qué hacer con eso. Hay muchos idiomas y formas aquí, y sonidos. Y sí, utilizamos piedra, pero eso fue principalmente para vincularlo a un contexto geográfico y universal “.

Pero Aviv Tatarsky, un investigador del grupo Ir Amim sin fines de lucro, que se ocupa de varios asuntos en Jerusalén dentro del complicado y tenso contexto del conflicto israelí-palestino, tiene otra opinión. Él dice que partes del Parque de Jerusalén, particularmente el proyecto de Ein Hanya, están siendo explotadas como un medio para convertir las áreas palestinas de la ciudad en israelíes.

“El paisaje, el patrimonio y el turismo se presentan inocentemente, pero crean una situación en la que los propietarios de la tierra y la comunidad palestina no pueden acceder. Es particularmente visible con el muro de separación cerca de Ein Hanya “, explica Tatarsky.

Señala que hasta 1948, bajo el dominio turco y británico, Ein Hanya y el área circundante eran claramente propiedad de al-Walaja [aldea palestina], como se puede ver en mapas antiguos. Ahora el nuevo muro y la valla evitarán que sus residentes y otros palestinos accedan a la fuente y a toda la extensión de 120 hectáreas que la rodean.

“Las autoridades israelíes ni siquiera están ocultando el hecho de que el sitio es solo para residentes israelíes, mientras que los agricultores que construyeron y conservaron las terrazas, que son el pretexto para construir el parque allí, están siendo expulsados de la zona”, dice Tatarsky. “El parque también crea continuidad entre Jerusalén y el Bloque Etzion [de colonias judías ilegales], convirtiendo a al-Walaja en un enclave aislado y amenazado”.

Fuente original: https://www.haaretz.com/israel-news/.premium.MAGAZINE-the-ein-hanya-spring-is-all-cleaned-up-and-free-of-palestinians-1.5910424

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Israel: un estado de apartheid

La ministra de justicia israelí afirma que Israel debe mantener su mayoría judía por encima de los Derechos Humanos de los palestinos

Esta entrada es la traducción de un artículo del diario israelí Haaretz sobre un discurso de Ayelet Shaked, ministra de justicia de Israel, referente al proyecto de ley que su gobierno está preparando sobre la identidad judía de Israel. No merece un comentario previo muy amplio. Su simple lectura es una constatación de que Israel es un estado de apartheid, no solo en los Territorios Palestinos Ocupados, sino dentro del propio territorio israelí, y de que el sionismo, tal como lo entiende la mayoría de la población judía israelí es, hoy en día, una de las peores formas de racismo que existen.

Cambiando las palabras “judío” por “blanco”, o “palestino” por “negro”, es fácil ver que podrías estar leyendo un artículo escrito por un miembro del gobierno de la Sudáfrica del apartheid de la década de los 60, o por un dirigente del Ku Klux Klan de cualquier década.

Os dejamos con las palabras de la ministra:

Ministra de justicia: Israel debe mantener la mayoría judía a expensas de los Derechos Humanos

La ministra Ayelet Shaked abordó la propuesta de ley del estado-nación, sosteniendo que Israel, como estado judío, debe administrar derechos civiles iguales pero no nacionales.

MinistrajusticiaIsraelLa ministra de Justicia, Ayelet Shaked, dijo el lunes que si no fuera por la valla erigida hace algunos años en la frontera con Egipto, “veríamos aquí una especie de conquista progresiva de África”. La cerca impidió que los solicitantes de asilo de Sudán y Eritrea entraran al país.

En un discurso ante el Congreso sobre Judaísmo y Democracia, Shaked también declaró: “Creo que la expresión “judaizar Galilea(1) no es un término ofensivo. Solíamos hablar así antes. En los últimos años, hemos dejado de hacerlo. Creo que la discusión sin que ello siginifique violar los derechos plenos de los residentes palestinos de Israel “.

La ministra de Justicia hizo estas declaraciones en un amplio discurso sobre la controversia sobre el proyecto de ley del estado nación judío.

Además, añadió: “Hay lugar para mantener una mayoría judía incluso a costa de la violación de los derechos de los palestinos”. Agregó, sin embargo, que mantener una mayoría judía en Israel y actuar democráticamente” debe hacerse de forma paralela, y no debe priorizarse una cuestión sobre la otra”.

Con respecto al proyecto de ley del estado-nación, Shaked dijo: “Me molestó tanto la posición del estado como el razonamiento de los jueces. El estado no defendió la ley por razones demográficas nacionales, alegó solo razones de seguridad “. Shaked dijo en la conferencia que “el estado debería sostener la postura de que hay lugar para mantener la mayoría judía incluso si viola los derechos de los palestinos “.

Shaked afirmó creer que el judaísmo y la democracia son valores que pueden coexistir. “Desde un punto de vista constitucional [entiéndase judicial, ya que Israel no tiene Constitución], el concepto de democracia siempre juega con ventaja; [esta correlación] debe ser equilibrada y la Corte Suprema debe tener una herramienta que también le dé poder al judaísmo”.

El propósito del proyecto de ley del estado-nación, afirmó, era evitar decisiones judiciales que interpretan la Ley de Entrada a Israel, sentencias como el del caso Ka’adan (2) en 2000, que prohibió la discriminación contra una familia palestina que quería mudarse a una pequeña comunidad judía que trató de impedirles que se instalasen en ella.

“En nuestras leyes hay valores universales, derechos, ya consagrados de una manera muy seria. Pero los valores nacionales y judíos no están consagrados. En los últimos 20 años, [las decisiones judiciales] se han centrado más en sentencias sobre los valores universales y menos en el carácter judío del estado. Esta herramienta [la ley estatal nacional] es una herramienta que queremos darle a la Corte Suprema para el futuro “, dijo la ministra de Justicia.

En respuesta a una pregunta de la entrevistadora, la periodista de televisión Dana Weiss, sobre si el tribunal no podía considerar el carácter judío del estado sin una ley estatal, contestó: “Es posible, pero es como si dijeras que sin la Ley Básica de Dignidad y Libertad Humanas, al tribunal no le importará la dignidad y los derechos humanos. Es diferente cuando tienes una herramienta constitucional “.

Shaked: la Corte Suprema podría llevar la ‘igualdad’ muy lejos

Sobre la intención del gobierno israelí de mantener la palabra “igualdad” no sea mencionada en el proyecto de ley del estado-nación, Shaked dijo: “Israel es un estado judío. No es un estado de todas sus naciones [refiriéndose a los ciudadanos palestinos de Israel]. Es decir, debe haber derechos iguales para todos los ciudadanos pero no derechos nacionales iguales”. Shaked dijo que la palabra” igualdad “es muy genérica y que los tribunales pueden llevarla “muy lejos” y agregó:” Hay lugares donde el carácter del Estado de Israel como un estado judío debe mantenerse y esto, en ocasiones, debe suceder a expensas de la igualdad [entre ciudadanos judíos y palestinos]”.

Shaked dijo que el proyecto de ley del estado-nación no trata el tema de quién es judío. “Todos tienen su propio judaísmo. El proyecto de ley del estado-nación, cuando habla de un judío, se refiere a la nacionalidad “. Shaked se refirió a la sentencia Ka’adan y dijo que si ese caso surgiera nuevamente o se plantease “la discusión sobre si está bien o no” para que una comunidad judía, por definición, sea solo judía, quiero que la respuesta sea ‘sí, está bien’ “.

La cuestión de la legalidad de la Ley de Unificación Familiar, que impide la unificación de las familias donde una de los miembros del matrimonio es palestino [se refiere a los refugiados palestinos, expulsados de Israel] y el otro palestina con ciudadanía israelí, fue tratada en dos ocasiones por la Corte Suprema por un voto, con seis jueces apoyándola y cinco disidentes Los jueces dieron prioridad a las consideraciones de seguridad sobre la importancia del derecho a mantener una familia, en un caso que dividió a la Corte Suprema.

En los discursos de Shaked, a menudo cita las palabras del difunto juez Mishael Chesin, que era la opinión mayoritaria que aprobó la ley, en la que dijo que Israel necesitaba despertar del sueño de que era un estado utópico.

(1) Galilea es una región israelí con mayoría de población palestina nativa que no fue expulsada por los colonos sionistas en la limpieza étnica de 1948. Desde la creación del estado de Israel, sucesivos gobiernos israelíes han tratado de judaizar la zona mediante la limitación de derechos básicos a la población palestina. http://blogs.publico.es/balagan/2013/01/21/nazaret-ilit/

(2) Desde 2011, una sentencia de la Corte Suprema de Israel permite que los ayuntamientos de 400 pueblos y ciudades israelíes prohíban a ciudadanos israelíes de origen palestino comprar o alquilar una vivienda en ellos. El caso Ka’adan fue una decisión de 1999, anterior a la promulgación de la sentencia. http://www.terrasanta.net/tsx/articolo.jsp?wi_number=6872&wi_codseq=&language=es

Fuente original: https://www.haaretz.com/israel-news/justice-minister-israel-s-jewish-majority-trumps-than-human-rights-1.58111

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Un gran triunfo para el Apartheid israelí: el Giro de Italia 2018 arranca en Jerusalén

El boicot israelí al deporte palestino

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Hace apenas nueve meses, en marzo de 2017, el ejército de Israel prohibía a 250 atletas palestinos residentes en Gaza trasladarse a otra ciudad palestina, Belén, para correr en la Maratón Internacional que se celebra en esa ciudad todos los años. Aducían motivos “de seguridad” no especificados. Se daba así la circunstancia de que, mientras cientos de corredores extranjeros competían en una maratón internacional palestina, los propios palestinos no podían hacerlo.

Lo mismo sucedió en la edición de la maratón del año anterior, en 2016. Y en la de 2014. Entre los inscritos en la maratón de aquel año figuraba Nader Al Masri, el mejor atleta palestino, corredor olímpico en los Juegos de 2008. Gisha, una organización de defensa de Derechos Humanos, llevó el caso al Tribunal Supremo de Israel, que acabó denegando a 30 atletas, incluyendo a Al Masri, la posibilidad de competir en Belén. La jueza que instruyó la causa no explicó las razones de su decisión. En su sentencia se puede leer, simplemente, que no existe espacio legal para intervenir desde el momento en el que el ministerio de Defensa ha tomado esta decisión a discreción propia“.

La lista de arbitrariedades y humillaciones cotidianas que los deportistas palestinos sufren a manos de Israel es interminable. Solo en 2016 podemos leer en la prensa española, no muy prolija en este tema, que Israel impidió al jefe de la delegación palestina viajar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro con su equipo, dejó sin su equipaje deportivo a los propios atletas olímpicos palestinos, impidió la celebración de la final de la Liga palestina de Fútbol prohibiendo viajar a los jugadores y retuvo a los jugadores de la Selección Nacional Palestina de fútbol-playa que iban a competir en los V Juegos de Asia. Seguir leyendo

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Por qué Palestina sigue siendo la cuestión

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Originalmente publicado en Palestina en el corazón:
? Palestinas manifiestan ante el checkpoint de Qalandiya (entre Jerusalén y Ramala) la víspera del 8/3/15. (Anne Paq/Ahmad Al-Bazz). John Pilger* Cuando en la década de 1960, siendo un joven reportero, fui por primera vez…

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John Tengrove: boicot al PinkWashing israelí

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El término pinkwashing (literalmente, lavado rosa) hace referencia a un conjunto de tácticas dirigidas a usar la defensa de los derechos de la mujer y de la comunidad LGTB para ofrecer una imagen de modernidad y tolerancia. Es usado con frecuencia en el mundo occidental para encubrir malas prácticas empresariales (el ejemplo más relevante es la empresa Ausonia) o violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos por parte de algunos gobiernos.

Un modelo paradigmático de pinkwashing es el llevado a cabo por el estado de Israel para desviar la atención sobre su política sistemática de discriminación, ocupación, colonización y apartheid contra la población palestina. La ciudad de Tel Aviv ha sido promocionada desde hace más de una década, con bastante éxito gracias a la enorme inversión de fondos públicos, como una de los principales destinos mundiales de turismo LGTB. El propio ejército israelí trata de suavizar su imagen mediante acciones propagandísticas como pintar sus aviones de caza de rosa (los mismos que bombardean hospitales y escuelas en Gaza) o elegir como modelo a una pareja homosexual de pilotos de guerra (los mismos que lanzan las bombas) para el Día de la Familia de la Fuerza Aérea Israelí.

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Uno de los símbolos más célebres de la promoción de Israel como país tolerante con la comunidad LGTB es el Festival de Cine de Tel Aviv (TLVFest), que este año se celebra entre los días 1 y 10 de junio. Su invitado estrella, el director sudafricano John Trengove, debía abrir la programación del festival con la proyección de su película The Wound. Una semana antes de que comenzara el festival, Trengove anunció su retirada del mismo siguiendo un llamamiento del movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS). Tras su anuncio, cuatro personalidades que figuraban en el programa anunciaron también su retirada. La noticia cayó como una bomba en Israel. No os alarméis: esa bomba, al contrario de las que lanza Israel, no mató a nadie. Os dejamos una traducción del artículo que Haaretz, un diario israelí, publicó al respecto.

Mucho más interesante que el artículo, centrado en la versión de los organizadores del TLVFest, es el intercambio de cartas entre Trengove y los organizadores del festival. Su lectura es imprescindible para entender de primera mano los motivos de Trengove: además de su preocupación por el lavado rosa que pueda suponer el TLVFest, el festival está financiado por el gobierno israelí, uno de los principales motivos que figuran en las directrices del movimiento BDS para considerar boicoteable un producto o un evento. La decisión de Trengove está, pues, en plena sintonía con la esencia del BDS, inspirada en el boicot que contribuyó a la caída del apartheid sudafricano.

Os dejamos la traducción de las cartas. La fuente original en inglés, aquí.

Carta de John Trengove a los organizadores del TLVFest:

Querido Yair,

Tengo que informarle con sincero pesar que no voy a asistir a TLVFest la próxima semana. En los últimos días he sido contactado por organizaciones activistas, así como por miembros de la comunidad cinematográfica sudafricana, urgiéndome a respetar el boicot cultural contra Israel, y específicamente contra el TLVfest. Con el dolor de la lucha contra el apartheid todavía fresco en nuestra conciencia colectiva, la cuestión es, como usted puede imaginar, muy sensible para muchos sudafricanos.

El tema del pinkwashing también ha sido determinante para mí. Aunque aprecio que los organizadores de TLVFest sean bien intencionados y progresistas, es imposible mirar más allá del hecho de que el festival (y mi participación en él) podría servir como una desviación de las violaciones de derechos humanos cometidas por el estado de Israel.

Entiendo que he tomado la decisión muy tarde, y lo lamento sinceramente. Fue por ingenuidad, y por el deseo de que mi película y los temas humanos que promueve fuesen vistos tan ampliamente como sea posible, que acepté tu invitación hace varias semanas. Desafortunadamente, sabiendo lo que ahora sé, siento que es imperativo que retire de mi asistencia.

También entiendo que la película ya se ha vendido, no sólo para la proyección, sino también para la distribución israelí. Por tanto, acepto que es una situación que está fuera de mi alcance, aunque mi deseo es que la película no se muestre en Israel mientras persistan las condiciones actuales.

Espero que acepte mi decisión en el espíritu que se pretende, que no es un ataque personal contra usted o su equipo, sino motivado por la realización de aquello que convicciones profundamente personales y políticas requieren de mí.

Carta de Yotam Cytter en respuesta a John Trengove:

Querido John,

Mi nombre es Yotam y soy parte del equipo de TLVFest. Yair está en el Festival de Cine de Cannes y me pidió que respondiera a su correo en su nombre.

Siento oír que desea retirar su participación en el festival.

Soy muy consciente de la posición del BDS contra nosotros. También soy muy consciente del hecho de que nuestro festival no tiene prejuicios contra los cineastas palestinos. El festival no pretende lavar la cara o representar la política de ningún gobierno. Nos esforzamos por la igualdad y la tolerancia sin importar la orientación sexual, el género, la raza, o la opinión política.

El personal del festival se esfuerza mucho durante todo el año para proyectar películas LGBT fuera de Tel Aviv, y estaríamos más que dispuestos a proyectarlas en ciudades palestinas si esto hubiera sido posible.

Nuestro único objetivo como festival de cine es exponer al público israelí y palestino al contenido cinematográfico LGBT.

Nosotros, también, proyectamos películas sobre el tema. Nuestra película de apertura el año pasado fue Oriented, y este año tenemos jurados palestinos nacidos en Israel que prefieren ser presentados como palestinos. El festival ha recibido muchas críticas sobre la opción de abrir el festival el año pasado con una película que trata sobre personas LGBT palestinas.

Estamos buscando cada año películas sobre personas LGBT palestinas, hechas por palestinos, al igual que estamos buscando películas LGBT de otras minorías. Esto no quiere decir que nosotros, en el festival, pensemos que la situación de los palestinos sea de ninguna manera normal.

Aunque hemos escuchado que los líderes del BDS piensan que el arte no tiene poder para cambiar la realidad, creemos que el arte es la manera de cambiar la política de este lugar complicado en el que vivimos. Si el arte no tuviese ese gran poder para cambiar las opiniones de la gente no se generaría tal indignación sobre películas con contenido político.

La afirmación de que TLVFest está maquillandodo el sufrimiento del pueblo palestino ignora el contenido de las películas del festival. No negamos ser patrocinados parcialmente por el Ministerio de Cultura, pero ningún festival de cine internacional en Israel se puede celebrar sin su apoyo. A diferencia de otros países, es imposible hacer un festival sin el apoyo del gobierno.

También damos voz a nuestros huéspedes para expresar sus opiniones sobre la situación política entre los palestinos e israelíes y no nos cerramos a las voces críticas.

Con todo esto en mente, respetamos su decisión de no asistir al festival. Sin embargo, el programa del festival ya ha sido impreso, y no podemos retirar la película del festival.

En cuanto al billete de avión, Sonya se pondrá en contacto con usted sobre el precio del billete.

Le deseamos lo mejor y esperamos que en el futuro forme usted parte de nuestro festival.

Disfrute su estancia.

Respuesta de Trengove a la carta de Cytter:

Gracias Yotam.

Permítanme reiterar que no tengo ninguna duda de que su festival es progresista y de mente abierta. Sin embargo, he llegado al convencimiento de que mientras las circunstancias actuales en Israel prevalezcan, es necesario un boicot riguroso contra TODAS las iniciativas financiadas por el gobierno. Es, al menos, una manera de señalar a los israelíes que la comunidad internacional no puede pasar por alto lo que se está haciendo en su nombre. Como sudafricano, tengo experiencia de primera mano en entender cómo los boicots ayudaron a lograr una transformación democrática y por lo tanto he decidido añadir mi nombre y voz a la iniciativa de boicot a Israel.

Si no es mucho atrevimiento, ¿consideraría NO proyectar mi película el próximo jueves noche según lo anunciado en su programa y proyectar un mensaje de vídeo registrado por mí en su lugar? Esto, creo, enviaría un claro mensaje de que TLVFest está abierto a la protesta y no es un instrumento de pinkwashing como usted dice. Gracias por responder y esperamos tener pronto noticias suyas.

El tono empleado en este intercambio de cartas es muy comedido, incluso cordial. Parecía difícil esperar que tras esta demostración de respeto ante la opinión ajena por ambas partes, una de ellas lanzase un ataque mediático encarnizado contra la otra.

No os equivoquéis. En Israel no se deja pasar la oportunidad de criminalizar a quienes señalan con claridad la injusticia estructural de su política de apartheid, ya no digamos a quien decide actuar contra ella, aunque sea de la forma más pasiva que puede darse: no asistiendo a un evento.

La cordialidad de los representantes del TLVFest se acabó en el mismo momento en que entendieron que la decisión de Tengrove era firme. Las declaraciones de Yair Hochner, fundador y director del festival, tras fracasar en su intento de convencer a Tengrove de que no cancelase su asistencia, son meridianamente claras. En un solo párrafo, según Hochner ,Tengrove es violento, homófobo e irrelevante:

“No nos rendiremos a ninguna persona ni a ninguna organización que use la violencia contra un festival de cine que está luchando por su existencia sólo por ser un festival LGBT. Si Trengove hubiese asistido a la inauguración y presentado sus opiniones, lo admiraría mucho más. Somos conscientes de la presión sobre los artistas para que no vayan a Israel, y estoy feliz de que aquellos que son realmente famosos e importantes no se rindan a la violencia y asistan al festival “.

Es posible que Hochner se crea sus propias mentiras, y no estamos siendo sarcásticos. En Israel y en los Territorios Ocupados Palestinos, la normalidad es que el ciudadano judío medio, independientemente de su ideología, considere que la ocupación y el apartheid son problemas menores en los cuales nadie, y mucho menos un extranjero, debe inmiscuirse. Cualquier política activa contra la injusticia estructural que sufren los palestinos, incluyendo una acción tan pacífica como un boicot, es percibida como un ataque violento contra la identidad y la seguridad del estado de Israel. Pase lo que pase, el israelí siempre es la víctima. Y esa es quizá el principal problema que afronta la resolución del conflicto: la mayoría de la población israelí ha interiorizado la ocupación y el apartheid como algo normal.

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